CASA MIG

 

REFORMA DE VIVIENDA EN EDIFICIO

VALENCIA

 

AÑO_2017

 

Arquitecto_ Paco Sanchis Sampedro

Promotor_ Matilde Iraola

Fotógrafo_ Vicente Pascual

 

Superficie construida_ 71 m2

Superficie de Parcela_ 64 m2

 

Reforma de vivienda en edificio situada en el barrio del Carmen de Valencia.

 

Actualmente se están realizando reformas de viviendas en edificios de principios del siglo XX, ubicadas en nuestros barrios más emblemáticos, con el único objetivo de dar salida a estos inmuebles. Es el caso de esta casa que fue sometida a una "limpieza de cara" de escaso interés y que ocultó algunos de los valores arquitectónicos tradicionales más importantes, y que además no la adaptaba a la normativa y a los tipos de vida de hoy en día. El antiguo pavimento hidráulico, a base de preciosos dibujos geométricos tricolores se ocultó con un recubrimiento cerámico de escasa calidad y estética discutible, sin ningún respeto por su valor histórico. La existencia de hasta tres estancias sin iluminación y ventilación directa, el baño exterior y la cocina de dimensiones ridículas, sumado a la excesiva compartimentación, hacía que su distribución no se ajustara a los estándares de vida actuales. Pero a pesar de estos aspectos la vivienda contaba con una serie de valores que había que recuperar y resaltar, como eran las antiguas carpinterías de madera, el pavimento hidráulico y la estructura de madera escondidos, su gran luminosidad a pesar de estar en un entorno urbano como el barrio del Carmen...

 

Matilde tenía claro cual era el objetivo del proyecto y el carácter que quería imprimir a la casa. Recuperar sus valores históricos y diferenciales así como conseguir una distribución actual y funcional. Por este motivo se redistribuyó la vivienda para conseguir un espacio continuo de gran interés que contiene el estar comedor y la cocina, pero que a su vez también sirve de vestíbulo y lavadero, escondido tras una de esas carpinterías recuperadas. Se diseñaron dos dormitorios de la mayor dimensión posible, abiertos al patio interior de manzana y con armario empotrado en el que se reutilizaron también las puertas de madera y cristal originales de la casa, forrándolos interiormente con un papel con motivos geométricos y textura muy sutil. El baño se desplazó a la parte central de la vivienda, agrupado a espaldas del lavadero y con una distribución más funcional y liberando de esta manera la fachada al patio. La misma estrategia se siguió con la cocina que se integró en el espacio delantero de la casa.

 

Para recuperar el carácter de la vivienda se eliminó el falso techo en toda la casa dejando a la vista las perfectas bóvedas y las extraordinarias vigas de madera que estaban en perfecto estado. Se decidió resaltar estas últimas contrastándolas con el blanco de las bóvedas. También se retiró el recubrimiento de yeso de la medianera en la zona del estar comedor para dejar desnuda la fantástica fábrica de ladrillo caravista propia de estas construcciones de la época. Otro elemento que se decidió eliminar fue el pavimento cerámico colocado sobre el original y con dificultad se pudo recuperar parte del pavimento hidráulico de la vivienda que se recolocó en las zonas húmedas, cocina y baño. El resto de la vivienda se pavimentó con un material noble, como es la madera, que no desmereciera de los valores históricos del resto de materiales pero que al mismo tiempo tuviera una presencia lo más neutra posible. Presencia muda que también se pretendió con el resto de paramentos, alisando las paredes y pintándolas en blanco para dar una mayor luminosidad a la casa. El contraste con las carpinterías recuperadas es otro elemento que imprime carácter a la vivienda.

 

En la decoración interior tuvo mucho que ver el gusto de Matilde por el interiorismo y su trabajo en una de las empresas más potentes del sector, IKEA. El conocimiento de la gama de producto y sus colecciones de ediciones limitadas ha sido clave para terminar de dar vida a la casa. Ella ha querido transmitir su pasión por el interiorismo a través de colores cálidos, maderas, verdes y blancos en los que el mobiliario se integre perfectamente en la vivienda. Todos los muebles y la cocina son de la empresa sueca, pero seleccionados de tal manera que mantienen la luminosidad y la frescura de la vivienda sin restar importancia a la potencia de su arquitectura. Además el amueblamiento y decoración con estas piezas refuerza el concepto de reforma de coste accesible que el arquitecto imprime en todos sus proyectos.

 

El resultado es una casa actual, funcional, estéticamente agradable y que recupera valores que no tienen las viviendas de obra nueva, que aportan un valor diferencial y le imprimen una carácter y personalidad únicos.